Conserva la salud del agua, conservarás la tuya

Una sola pila puede contaminar de 3.000 a más de 100.000 metros cúbicos de agua. Pero no hace falta tirarla a un río o al mar para que esto pase. Si acaba en el suelo, el revestimiento metálico de la pila se irá oxidando con la humedad y acabará contaminando las aguas de los ríos y las aguas subterráneas sin remedio. Nunca tires una pila al suelo.
Deposítala en un contenedor para su recogida o llévala a un vertedero controlado.


Las pilas tienen compuestos químicos y metales pesados como que pueden ser muy nocivos para la salud de los animales y para la salud humana, dañando el hígado, los riñones, la piel, provocar cáncer o malformaciones congénitas.

Si donde vives no hay un sistema de recogida, intenta crear uno para los vecinos de tu edificio o de tu calle con algunos compañeros y amigos
. Explica a la gente qué peligros tiene tirar las pilas, dispón pequeños recipientes para que los vecinos puedan dejar sus pilas usadas, o recógelas tú mismo y llévalas a un vertedero donde puedan hacerse cargo de ellas.