El reparto del agua dulce

La Tierra es el planeta azul, el color de nuestro cielo y del mar que lo refleja. Más de 3/4 partes del planeta están cubiertas por los océanos, y en los continentes hay también enormes masas de agua, lagos de agua dulce y salada. Pero el agua no siempre está a la vista.

DISTRIBUCIÓN

Los océanos de la Tierra guardan el 96,5 % del agua de la Tierra. 1.338.000.000 km3 de agua. ¡Pero ni una sola gota de agua dulce!

Los glaciares y mantos helados de la Tierra constituyen la mayor reserva de agua dulce del planeta, algo más de 24, millones de km3  -un 68,6 % del total-, aunque esta masa helada sea solo el 1,74 % del agua terrestre. 

El agua subterránea almacenada en las rocas y sedimentos es la segunda reserva de agua dulce del planeta, casi tan grande como el agua congelada en casquetes y glaciares: 23,4 millones de km3 de agua se ocultan en  la litosfera terrestre, aunque sólo el 45 % de este agua es agua dulce, mientras que el otro 55 % es agua más o menos salada. Aún así, las aguas subterráneas suponen el 30 % de las reservas mundiales de agua dulce.


Los lagos y zonas pantanosas del interior de los continentes guardan sólo  el 0,014 % del agua total de la Tierra y casi la mitad su volumen es agua salada, de modo que el volumen de agua dulce de todos los lagos de la Tierra ronda los 102.000 km3, el 0,29 % de las reservas terrestres

A pesar de su escaso grosor, el suelo edáfico -del que se nutren y beben las plantas terrestres- guarda el 0,05 % del agua dulce terrestre, 16.500 km3 fundamentales para la vida en los continentes. 

La atmósfera contiene el equivalente a 12.900 km3 de agua líquida. Aunque esto es solo el 0,04 % del agua dulce del Planeta, el agua de la atmósfera se renueva a enorme velocidad, cada 9-10 días de media, descargando de este modo agua suficiente en forma de lluvia o nieve para mantener el ciclo hidrológico . 

Los ríos de la Tierra contienen 2.120 km3 de agua dulce, un 0,006 % del agua dulce total

Los seres vivos tienen en sus cuerpos una millonésima parte del agua total de la Tierra, o lo que es lo mismo, la mitad del agua que circula por los ríos.

El permafrost o suelo helado constituye una importante reserva de agua dulce, pues aunque solo se encuentra en las zonas polares y las altas montañas, estos suelos congelados pueden alcanzar centenares de metros de profundidad, y acumulan un volumen estimado de 300.000 km3 de agua dulce, el 0,86 % de las reservas totales, más que todos los lagos, los ríos y las nubes de la Tierra.