Sobrevivir a un naufragio

Los griegos decían que el mar limpia todas las enfermedades del hombre y por ello la empleaban como remedio para combatir buen número de enfermedades, en especial las infecciosas, que combatían mediante purgas intestinales bebiendo grandes cantidades de agua de mar.

Hoy, en muchos países se vende embotellada agua de mar filtrada y diluida a un cuarto de su salinidad natural para que sea similar a la del cuerpo humano y su consumo no provoque diarreas.

 

La vida de Pi

Precisamente, el poder laxante del agua de mar es el mayor riesgo para los náufragos. Si beben en exceso, el agua de mar agudiza su deshidratación. Pero si controlan la ingesta, el agua del mar supone un aporte hídrico que puede resultar vital, además de proporcionar las sales minerales que el cuerpo humano necesita.